Paraguaya que enfrenta la crisis del COVID-19 en el Mercado Financiero

Los números nunca le apasionaron tanto a Carolina Vega como los desafíos, y una conjunción entre ambos factores la llevó mucho más lejos de lo que alguna vez calcularon sus sueños: a un importante banco de plaza en Manhattan, Nueva York: el Morgan Stanley, una entidad mundialmente grande.

Desde hace varios años, allí se debate con sus clientes en la bolsa de valores de los Mercados Financieros de Estados Unidos, país donde se encuentra viviendo desde hace catorce años.

“¡Hace quince años, jamás me hubiera imaginado estar aquí! Justamente a veces pienso y no puedo creer dónde estoy y cómo estoy… a mí me encantan los desafíos. Y venir aquí y empezar de cero fue un desafío muy satisfactorio”, contó a El Redactor.

Madre, esposa y economista, la última vez que la paraguaya de 34 años estuvo en nuestro país fue en enero pasado, poco antes de que la crisis estalle en todo el mundo con la pandemia del nuevo COVID-19. A consecuencia de esto, actualmente entre sus tareas diarias, distribuye perfectamente sus tiempos para atender a su clientela y a su hija, que está a punto está de cumplir el primer año de vida.

Antes que empiece el virus a esparcirse, ella se movía entre los dos Estados más afectados hoy día por el coronavirus: Nueva Jersey, donde vive y Nueva York, donde trabaja. Este último encabeza la lista de contagiados y fallecidos, y en segundo lugar está Nueva Jersey.

Ella tenía 20 años y tres años de carrera realizados en la Universidad Nacional de Asunción, cuando decidió dejarlo todo, decirle adiós a su amado barrio en San Lorenzo (Central) y viajar a la gran ciudad con una maleta repleta de sueños. “Llegue aquí por interés al idioma y de apoco se me fueron abriendo las puertas”, relató.

Al poco tiempo, hablando un perfecto inglés logró ingresar a una Universidad y luego de convalidar las materias ya cursadas en Paraguay, continuó su trayecto profesional. Años más tarde se graduó. “Para no perder todas las materias que ya empecé allí continué aquí. Obviamente que cuando hice la equivalencia de materias aquí con las de allá perdí algunas, pero continué y terminé”, aseveró.

La crisis la tomó por sorpresa como a todos alrededor del mundo, pero ella acostumbrada a lidiar con situaciones de tensión económica, relató que mantuvo la calma. “Al comienzo lo tomé normal, no fui al extremo del pánico de correr al supermercado y comprar todos los papeles higiénicos o papel toalla o de cocina como la mayoría”, refirió.

Contó que en su área laboral (las finanzas), la bolsa caía por día. Las pérdidas eran de casi 20% de los portafolios y eso sí la asustaba. “Clientes o inversionistas con inversiones grandes en las bolsas llamaban desesperados preguntando qué hacer; si liquidaban sus inversiones o continuaban con el maratón”, expresó.

Carolina Vega durante su pasantía en NASDAQ, la segunda bolsa de valores automatizada y electrónica más grande de los Estados Unidos.

En efecto, ella maneja una cartera de 75 clientes, a quienes acompaña con si estuviera codo a codo, pero a la distancia. “Yo les digo a todos que estamos en un maratón económico, no en una carrera de alta velocidad a corto plazo y que esto va a pasar. Hubo recesiones peores y pasó, la economía se recuperó de a poco” dijo manteniendo alto siempre el optimismo.

“Mi día laboral es como una montaña rusa. Hay días que no bajo el teléfono y la computadora por nueve horas y hay otros días que son más tranquilos y por lo menos puedo almorzar. No es difícil, pero con más restricciones. Hay varias cosas que no puedo hacer desde mi casa como cuando estoy en la oficina”, continuó.

Contó que la situación más dura se da por la cantidad de personas que perdieron sus empleos. Al igual que en nuestro país, la mayoría es gente que trabaja en restaurantes y centros comerciales, y allá especialmente personas que trabajan y ganan por horas.

“La tasa de desempleo aumentó significativamente y más de 5.9 millones de personas están viviendo de los beneficios de desempleado que ofrece el gobierno. Además, nuestro presidente junto con el congreso aprobó cheques de estímulos para las personas que están siendo afectadas económicamente durante esta pandemia. En mi opinión el gobierno está haciendo lo que puede y lo que es mejor para la economía mundial” manifestó.

Carolina en la cabecera del Brooklyn Bridge (Puente de Brooklyn). De fondo se impone el Edificio Municipal de Manhattan. Gentileza.

Sobre eso, explicó que muchas empresas en el mundo dependen de la economía estadounidense y que cerrar todo por dos o tres semanas hubiera significado frenar prácticamente todo el movimiento y flujo de dinero en diversos países.

“La economía mundial iba a estar peor. Ahora mismo la economía está cerrada como el 45% y mira cómo estamos. En el supermercado no encontramos leche o carne porque las grandes granjas en el Sur del país, proveedores de carne o leche, no están produciendo como antes. Cuando fui la semana pasada al súper, no había leche. Lo poco que se reposiciona, se termina en un segundo”, señaló.

Afirmó que para frenar el contagio fue una opción buenísima para nuestro país la cuarentena absoluta. Sin embargo, al no llevarse a cabo una cuarentena estricta en Estados Unidos, esta circunstancia lo llevó a ser el país que ocupa el primer lugar en cifras de infectados y muertos.

“La población aquí en mi estado está en pánico. Todo cambió. Es súper extraño salir al supermercado. Antes lo esencial era llevar el celular en las manos; hoy no ves eso, lo esencial son las máscaras y los guantes con tu toallita de lavandina. Yo me siento bien, sigo optimista que todo va a pasar y esperanzada que pronto vamos a llegar a la vida normal”, apuntó.

Aseguró que le pareció súper inteligente cómo el gobierno manejó la situación en nuestro país y la sigue manejando. “Es la única forma de parar. Estoy más que segura que los empresarios protestaron y hubo mucho desacuerdo, pero fue y es lo mejor que el gobierno está implementando. Estoy orgullosa de mi Paraguay”, refirió.

Afirmó que al mundo le costará un poquito recuperarse de toda esta situación, pero que lo hará. “Realmente no puedo darte un número exacto de semanas o meses, creo que tenemos que ser flexibles y tomar un día a la vez. La recuperación será lenta, eso si te puedo asegurar porque creo que nadie, ningún país estaba preparado. El mundo no estaba preparado para una situación así. La recuperación va ser lenta y todos tenemos que tener paciencia”, argumentó.

Agregó que una vez más, el gobierno norteamericano se enfrenta a una difícil situación justo en tiempos de elecciones. “Es año de elección presidencial y coincidentemente cada año de elecciones brota un virus y el stock market tambalea. Por ejemplo, en el 2014 fue brote del Ébola, en el 2016 el del Zika, y ahora en el 2020 el del coronavirus”, señaló.

Contó que su familia está muy preocupada por ella pero que al mismo tiempo sabe que tanto ella, como su bebé y su esposo de nacionalidad norteamericana, están bien. “No les llamo a hablar de negatividades, tenemos que ser optimistas, pensar y creer que todo va a pasar pronto y que vamos a estar reunidos nuevamente”, dijo.

Por último, motivó a los jóvenes a creer en sus sueños, nunca abandonarlos. “Me encantaría darles ánimo, decirles que aprovechen su juventud y que en la vida todo es posible. Uno es capaz de todo, puede ser lo que quiere y el secreto está en creer en uno mismo, confiar en la capacidad y por sobre todo en Dios”, finalizó.