La economía paraguaya será una de las menos golpeadas por la pandemia

Economía

El paulatino crecimiento económico de América se vio no solo interrumpido por la pandemia del nuevo coroanvirus, sino que además, según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), podría sufrir un retroceso de diez años. Es decir, tendremos el mismo nivel de Producto Interno Bruto (PIB) per cápita que en 2010.

Así, lo publicó la BBC Mundo, tras una entrevista con Daniel Titelman, director de la División de Desarrollo Económico del organismo internacional. «Será una nueva década perdida», expresó tajante Titelman.

Explicó que con Latinoamérica convertida en el epicentro mundial de la pandemia, la contracción económica estimada para este año es de 9,1%, un descenso tan insólito que sería casi impensable en un contexto distinto al actual. Es por eso que muchos analistas hablan de una «economía de guerra» en relación a la magnitud de lo que estamos viviendo.

En este escenario, los países de la región que prevén las caídas más brutales de actividad económica serán Argentina, Brasil y Perú (con la excepción de Venezuela que caería 26% este año, pero que no está incluida en este análisis por la dificultad para conseguir información detallada y confiable de su economía).

Los que tendrán las caídas menos profundas serán Paraguay, Guatemala y Uruguay. Aunque los efectos de la pandemia y las cuarentenas son un golpe brutal a las economías, también es cierto que a la caída contribuyen otros factores que ya estaban presentes antes de que el COVID-19 se expandiera por la región dejando miles de contagiados y muertos.

Refirió que en los dos primeros meses del año, Paraguay tuvo un crecimiento bastante alto debido a la cosecha de la soja, un producto que tiene un peso importante en su economía. Es por eso que la llegada de la pandemia encontró al país en una relativa buena posición.

A eso se suma que Paraguay logró un mayor control de la pandemia que otros países y eso le permitió comenzar a flexibilizar el confinamiento a partir de mayo. Actualmente nos encontramos en una etapa de regreso gradual a las actividades, con mayor apertura de la actividad económica y con la pandemia, al menos hasta ahora, bajo control.

Según la BBC, nuestro país será el único que alcance un porcentaje de -2.3% de pérdida.

El caso de Argentina es bastante singular porque antes de la pandemia ya estaba en serios problemas, en medio de una gigantesca crisis de deuda pública. El país arrastraba crecimiento negativo desde el año pasado y cuando el virus traspasó sus fronteras, el gobierno impuso confinamientos obligatorios con el fin de prevenir una explosión de contagios y muertes. Las cosas estaban mal y la pandemia las empeoró.

A fines de mayo y por novena vez en su historia, Argentina entró en default (cesación de pagos), agregando un ingrediente extra a los problemas estructurales que aún no le han permitido ponerse de pie.

En Brasil la pandemia no lo encontró nada bien parado. Aunque está lejos de una crisis como la de Argentina, el año pasado tuvo un bajo nivel de crecimiento de solo 1,1%. El primer trimestre de este año, cuando aún el virus no golpeaba con fuerza al país, ya estaba en una curva descendente.

Desde el sector externo, los grandes mercados como Estados Unidos, China y Europa también bajaron su demanda de productos brasileños.

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