El creador de la Cabañuela: el legendario Roberto Cabañas

Historias

Cada vez que Valerio Cabañas escucha acerca de la lista de convocados para la selección, una profunda nostalgia inunda su pecho. “Siempre siento que va a ser convocado”, inicia la conversación con El Redactor, al hablar sobre su hermano: la leyenda del fútbol paraguayo, don Roberto Cabañas.

Han pasado ya cuatro años y ocho meses de su partida, pero para Valerio los momentos vividos a su lado continúan vívidos. “Toda su carrera futbolística yo estuve con él. Estuvimos bien acompañados de Dios”, asegura el pilarense de 61 años.

En el 2017, Roberto Cabañas dejó de existir físicamente. Sin embargo, permanece eterno en el recuerdo de Valerio y miles de personas que fueron testigos de su magnífico dominio de la pelota y sus jugadas dignas de darle replay en cualquier momento, especialmente cuando se lucía con algún gol de chilena: un clásico de su juego que fue bautizado como cabañuela.

roberto cabañas
En la foto: Roberto con los muchachos de la calle Colón, Mariano Isabelino, Jorge Héctor Chacho, Braulio, Elvio, Valerio, Pablo Robin, Federico y su sobrino Jorge.

 

Valerio recuerda que era un lujo verlo jugar. Su talento acrobático era nato, le salían naturales todas las jugadas que generalmente terminaban también con acrobáticas volteretas. “Nosotros veníamos de una familia humilde, muy egoístas de amor que teníamos y así nos mantuvimos. Lastimosamente se fue muy rápido”, refiere su hermano.

Roberto jugaba en Cerro Porteño y Valerio en la selección Misionera. Cuando el mayor se consagró campeón, dejó el fútbol para seguirle los pasos como una sombra a su hermano en el comienzo de su carrera de trotamundo. “Me dijo que iba a ser transferido al Cosmos de Nueva York”, recuerda Valerio.

Estuvo allí desde 1980 hasta 1984. Al terminar su contrato, estaba preparado para dejar el fútbol. Sentía que ya había hecho mucho dinero y que era el momento de descansar. Sin embargo, los directivos del América de Cali colombiano alimentaron sus ganas de continuar.

Allí chutó por tres temporadas en las que disputó tres finales de la Copa Libertadores consecutivas, las de 1985, 1986 y 1987. “Lastimosamente perdió la final de la Copa Libertadores las tres veces”, lamenta Valerio. Luego partió nuevamente hacia el otro lado del mundo. Se enfiló en Francia donde formó parte de la ofensiva de dos clubes: el Stade Brestois (1987-1990) y Olympique de Lyon (1991).

Su regreso a Sudamérica no fue para cualquier club. Lo hizo para el Boca Juniors argentido, donde jugó hasta el año 1993. Luego fue transferido a Ecuador para el Barcelona y en el año 1995 volvió al barrio para jugar por el Ciclón. En el mismo año durante un corto periodo, regresó a Boca para luego ser transferido al siguiente año, que también jugó por el Independiente Medellín de Colombia.

Roberto también dejó su marca con la casaca de Boca Juniors.

Se despidió del futbol como jugador en el 2000 jugando por el Real Cartagena, también de Colombia. “En todos los lugares donde él estuvo, fue campeón. Siempre era una responsabilidad que tenía. Yo siempre le acompañaba a él. Le recuerdo como si estuviese de viaje y en cualquier momento fuera a venir”, refiere Valerio.

Fue campeón con la casaca albirroja dos veces, una de ellas durante la copa América en el año 1979. Hizo diez goles con la selección, jugó 330 partidos en clubes, en los cuales acertó 167 veces al arco. Logró 12 títulos en los diversos clubes por los cuales pasó. Antes de retirarse definitivamente del fútbol, trabajo como entrenador, en el mismo club que le abrió las puertas cuando pensaba retirarse: el América de Cali.

Valerio cuenta que entre sus idas y vueltas a nuestro país, siempre tenían una parada sagrada: su natal Pilar en el departamento de Ñeembucú. «Nosotros cada año, cada vacaciones que tenía Roberto regresábamos a Pilar. Aunque hubiera lugares más atractivos para otras personas dónde ir, nosotros siempre íbamos a Pilar”, dice con mucha añoranza Valerio. “Ahora que Roberto ya no está, ya no me voy tanto, estoy trabajando en Asunción”, agrega.

En los últimos años, Roberto trabajó como comentarista deportivo. Incluso llegó a comentar en el Mundial de 2014 de Brasil. Falleció Asunción el 9 de enero de 2017 a consecuencia de un problema cardiovascular.

Redacción: Departamento de Prensa El Redactor
Fotos: APF | Valerio Cabañas